viernes, 15 de diciembre de 2006

Así empezó todo

Esta foto que veis es la de mi primer viaje, si os fijáis ni siquiera me habían quitado la etiqueta (quiero decir mi certificado de adopción). Y sí, ya sé que lo de atrás apenas se ve pero es que aunque se viera no creo que casi nadie supiera donde es. El sitio en concreto se llama el Mirador del río, en la isla de Lanzarote, y lo que se ve al fondo es la Isla Graciosa. Dicen que se puede ir nadando de una isla a otra pero como las ovejas no nadamos muy bien, menos las de peluche, pues no lo comprobé.
Este fue mi primer viaje así que lo recuerdo con mucho cariño. Fue poco después de que mis papis me rescataran del orfanato en que vivía; por cierto que aquí abajo os dejo una foto del sitio. Allí dejé much@s amig@s que espero que encuentren papis tan buenos como los míos (como veis, ya se me ha pasado el enfado con lo de grumo... es lo que tiene ser un peluche amoroso). Si os encontráis con uno de esto no dudéis en adoptar... los peluches somos muy buenos y no damos la lata como otros... (bueno, se me ha pasado pero no del todo). No es que nos trataran mal en el orfanato pero nos pasábamos todos el día colgad@s...
Suerte compañeros del metal, digo del peluche...

3 comentarios:

Netambulo dijo...

Comienzas fuerte pequeña Indiana Molly, sin apenas quitarte el certificado ya coges avión y...¡¡a las Canarias!! Esto pinta muy bien... ¿A dónde fuiste para celebrar el día que te quitaron la etiqueta?

Cambiando de tema, creo saber dónde está ese orfanato,(más que nada porque tu papi me lo ha chivado). La próxima vez que pase por ahí daré un saludito a tus compis amorosos.

Molly dijo...

¿Indiana Molly? ¡¡Sí!! ¡¡me gusta!! Gracias Netámbulo...
Lo siento pero no me acuerdo a donde fui cuando me quitaron la etiqueta, lo siento pero mi cerebro de peluche no me permite muchas alegrías. Por cierto, si pasas por el orfanato no te limites a saludarles, adopta a un@ de mis herman@s que salimos más baratos que un perro o un niñi y damos mucho cariño :-)

Netambulo dijo...

Sabía que me sugerirías que adoptara, Molly. En fin... Ya veremos, que luego nunca sabes cómo te van a salir. Yo quisiera un@ tan aventurer@ y maj@ como tú, querida Molly.